Las bolsas europeas se desplomaron este lunes con caídas de hasta 9% en la apertura de los mercados, en un contexto de pánico por las consecuencias del coronavirus y pese a las medidas que tomaron los bancos centrales el domingo.

En París, el CAC 40 caía un 9% en los primeros intercambios, igual que Londres (-7,6%) y Fráncfort (-7,8%). En Madrid, el IBEX-35 retrocedía un 8,7% y en Italia el FTSE MIb un 7,6%.

La caída de las plazas europeas se produce luego de que las bolsas asiáticas cerrarán también con pérdidas, en algunos casos fuertes, como Shanghái (-3,4%) y Hong Kong (-4,03%).

De su lado, la bolsa de Australia se hundió un 9,7%, en un momento en el que los temores sobre el impacto económico del nuevo coronavirus sacuden los mercados mundiales.

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Todo esto ocurre a pesar de que la Reserva Federal estadounidense bajó brutalmente su tasa de referencia a cero el domingo, como Donald Trump venía pidiendo desde hace meses, para tranquilizar a un mercado fuertemente afectado por las consecuencias de la epidemia del nuevo coronavirus.

La jornada negativa arrancó en Japón

El Banco de Japón (BoJ) decidió este lunes en una reunión de emergencia reforzar significativamente su política de compra de activos, para intentar contener el impacto del nuevo coronavirus en la economía y la estabilidad financiera del país. El Banco de Japón no ha cambiado su tasa de los depósitos bancarios que encaja, ya negativo (-0,1%). Pero ha aumentado los objetivos anuales para algunas de sus compras de activos, destinadas a estabilizar los mercados financieros.

Su objetivo anual de compra de fondos negociados en la Bolsa (ETF) se duplicó a 12 billones de yenes (101.000 millones de euros), contra 6 billones de yenes anteriormente, según un comunicado.

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La BoJ también duplicó su objetivo anual para comprar fondos de inversión inmobiliaria japoneses (J-REIT), a 180.000 millones de yenes. Las compras de bonos corporativos a corto y largo plazo pasarán a 7,4 billones de yenes por año, frente a 5,4 billones de yenes hasta ahora.

Para garantizar la liquidez en los mercados, el Banco de Japón también anunció un nuevo dispositivo de préstamos a corto plazo (con un vencimiento máximo de un año) y a tasa cero, que estará activo hasta septiembre de 2020. Estos préstamos se otorgarán a cambio de bonos corporativos. Sin embargo, la institución no ha cambiado su objetivo anual de compra de bonos públicos japoneses, que se mantienen en 80 billones de yenes, para garantizar que los rendimientos de estos bonos a diez años permanezcan en torno a cero.

La Bolsa de Tokio cayó después de estos anuncios. El índice Nikkei perdió un 2,46% al cierre.