
Los colegios electorales cerraron este domingo en Uruguay, mientras que las autoridades procedieron al conteo de los votos y la Corte Electoral adelantó que los primeros resultados se conocerán a las nueve de la noche, hora local.
Las mesas de votación registraban un 72 por ciento de participación a las cuatro de la tarde, con los datos actualizados de un 70 por ciento de los circuitos abiertos, explicaron a la agencia Efe fuentes de la Corte Electoral.
El vicepresidente de la Corte Electoral, Wilfredo Penco, de “alta” la participación.
En una gran diferencia con el clima de tensión que se vive en otros países del continente, los candidatos del oficialismo y la oposición destacaron la estabilidad de la democracia uruguaya, al sufragar en una elección presidencial y legislativa decisiva e histórica por su importancia y la incertidumbre de sus resultados.
Los 2.7 millones de electores uruguayos debían definir qué desean para el futuro del país: si un cuarto gobierno consecutivo de la coalición de izquierda Frente Amplio o el gobierno de una alianza de partidos opositores, que van de la centroizquierda a la derecha.
Once candidatos competían por la presidencia, pero todas las encuestas señalaban que el país se encamina a una segunda vuelta entre el candidato oficialista Daniel Martínez y el opositor Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional.
Junto con la elección del presidente y el Parlamento se llevó a plebiscito una propuesta de reforma constitucional que propone capacitar a 2.000 militares para formar una guardia que colabore con la policía en la seguridad pública.
Además, entre otras medidas, se incorporaría al ordenamiento jurídico la posibilidad de establecer la cadena perpetua para delitos graves, revisable a los 30 años.

















