Washington – Mientras crece tremendamente el número de personas infectadas con el coronavirus (COVID-19), cinco estados, que reúnen una cuarta parte de la población de Estados Unidos, han ordenado a una gran parte de sus ciudadanos quedarse casi todo el tiempo en casa.

El estado más reciente en limitar la salidas a la calle ha sido Nueva Jersey, pero la medida antes se puso en marcha en California, y entra en efecto este fin de semana en Nueva York, Illinois y Connecticut, en momentos en que los casos positivos de coronavirus en Estados Unidos superan los 22,000 y se han confirmado 278 muertes.

“Estamos en guerra”, en contra del coronavirus, sostuvo el gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, al indicar que la orden entra en vigor esta noche (9:00 p.m.).

En Nueva York, la orden para que los empleados de empresas no esenciales trabajen desde sus casas, inicia el domingo a las 8:00 p.m..

En una conferencia de prensa, el gobernador neoyorquino, Andrew Cuomo, sostuvo que la gente debe pensar que se hace frente a una crisis que puede durar “meses”, no necesariamente semanas.

“Pero, vamos a superarla”, sostuvo Cuomo, en cuyo estado hay más de 10,000 casos y más de 50 muertes. Cuomo sostuvo que los estimados son que entre el 40% y 80% de los neoyorquinos pueden infectarse con el virus, y que la tarea es cuan lento pueden llegar al final del camino, para no abrumar al sistema de salud, que está falto de ventiladores, guantes y máscaras de protección.

En Connecticut, la orden de quedarse en casa se pone en marcha el lunes a las 8:00 p.m. y tendrá vigencia de un mes, hasta el 22 de abril.

Los cinco estados que tienen en marcha los mandatos para que una gran parte de sus ciudadanos se queden en casa suman una población de 84 millones, en un país con 330 millones de habitantes.

En medio de la crisis, por problemas de personal que no han sido precisados, la Administración Federal de Aviación (FAA) llegó a suspender por 30 minutos los vuelos en aeropuertos de Nueva York y el aeropuerto internacional de Filadelfia (Pensilvania).

Las iniciativas coinciden, en términos generales, en permitir a los ciudadanos ir al supermercado, a comprar comida a un restaurante que solo puede despachar comida para llevar, ir a la farmacia, a echar gasolina o recrearse manteniendo distancia de otras personas.

Aunque hay solo cinco estados con órdenes a sus ciudadanos para quedarse en casa, hay ciudades que también toman ese tipo de decisión, como Nueva Orleans, donde hay por lo menos 326 casos de coronavirus y cuyo alcalde puso en marcha un programa de pruebas de detección del virus ‘servicarro’.

Los expertos han comenzado a indicar que impedir una amplia propagación del virus en Estados Unidos no será posible y puede ser necesario cambiar la estrategia de insistir en pruebas de detección para frenar el uso de equipos de protección de los trabajadores de salud, como máscaras y guantes.

“No todo el mundo tiene la necesidad de hacerse la prueba”, indicó el director del Instituto Nacional para Enfermedades Infecciosas, Anthony Fauci.

En la sesión informativa de hoy en la Casa Blanca, el vicepresidente Michael Pence sostuvo que por lo menos se han hecho pruebas de detección de drogas a 195,000 personas en Estados Unidos, con un 10% de casos positivos, pero advirtió que no incluye laboratorios de hospitales y otros sistemas.

“Si no tienes los síntomas no te hagas la prueba”, dijo Pence, al indicar que es una forma de “preservar los recursos”.

Pence sostuvo que él y su esposa se harán la prueba de detección del virus, después que un funcionario de su oficina, que dijo está en buen estado, dio positivo al coronavirus. Indicó que el funcionario no ha tenido contacto con él ni con el presidente Donald Trump, ni ha ido a la oficina desde el lunes.

Mientras, el senador republicano RickScott (Florida), dijo que debe implementarse un plan de 30 días por el cual «todos se queden en casa en la medida de lo posible», se cancelen los vuelos de pasajeros internacionales y nacionales y se cierran las fronteras excepto para ciudadanos y residentes autorizados.

Scott también cree en poner en marcha, entre otras cosas, una moratoria sobre todas las obligaciones financieras (incluidos alquileres, pagos con tarjeta de crédito, hipotecas, servicios públicos), un plan robusto de pruebas y cuarentena para los que den positivo.

El senador republicano recomendó además que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) proporcione a los hospitales una lista de todos los medicamentos potencialmente disponibles para los pacientes, ya sea a través del Derecho de Prueba o Uso Compasivo. “La FDA debe proporcionar a los hospitales una lista de todos los medicamentosque muestren un uso terapéutico prometedor fuera de la indicación autorizada para COVID-19”, indicó Scott.

Esta semana, el Departamento de Educación de Estados Unidos impuso una moratoria de 60 días en los préstamos estudiantiles.

Desde hace seis días, los Centros parael Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomendaron, por una duración de 15 días, evitar reuniones de 10 o más personas.