El Comité de lo Jurídico divulgó hoy el informe en el que justifica los dos cargos de destitución, abuso de poder y obstrucción del Congreso- en contra del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que serán considerados esta semana, probablemente el miércoles, en el pleno de la Cámara de Representantes federal.

Para la mayoría demócrata del comité, que el viernes aprobó los cargos, en votación partidista, 23-17, aunque no hay necesidad de probar la comisión de un delito, las exigencias del presidente Trump en torno a Ucrania representan violaciones tanto “constitucionales como criminales” y deben ser reconocidas de cara al debate sobre el proceso de destitución.

El informe indica que en términos constitucionales, también hubo prueba de soborno.

«El presidente Trump solicitó al presidente Zelensky un ‘favor’de gran valor personal para él; lo hizo de manera corrupta; y lo hizo en un plan para influir en sus propias acciones oficiales con respecto a la liberación de asistencia militar y de seguridad y la oferta de una reunión en la Casa Blanca. Aunque las acciones del presidente Trump no necesitan elevarse al nivel de una violación criminal para justificar el juicio político, su conducta aquí fue criminal”, agrega el informe.

El documento del Comité de lo Jurídico incluye un informe disidente presentado por el líder de la minoría republicana en el comité, Douglas Collins (Georgia).

Tan pronto como mañana, el Comité de Reglas de la Cámara baja debe adoptar las normas del debate. Se espera que la votación en el pleno tenga lugar el miércoles, si las reglas, como se espera, son ratificadas mañana.

La principal base de las imputaciones en contra del presidente Trump es el contenido de la conversación telefónica del 25 de julio en la que el inquilino de la Casa Blanca solicitó al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, como un favor, que investigara al exvicepresidente Joseph Biden y su hijo Hunter, la empresa de gas Burisma y la desacreditada teoría de que Ucrania interfirió con las elecciones estadounidenses de 2016, en momentos en que el nuevo gobernante ucraniano le pedía liberar asistencia militar y una reunión en la Casa Blanca.

La conversación telefónica del 25 de julio alarmó a funcionarios de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y generó una denuncia anónima ante el Inspector General de la comunidad de inteligencia que luego dio paso a la investigación de la Cámara baja.

Por Biden ser uno de los principales aspirantes a la candidatura presidencial demócrata a laCasa Blanca, las denuncias en contra de Trump sostienen que el presidente de EE.UU. puso en juego la justeza de las elecciones presidenciales de 2020, a costa de la política exterior y los intereses nacionales estadounidenses.

Nadie tiene duda de que la mayoría demócrata, con 233 escaños, frente a 197 republicano, con un independiente y cuatro vacantes – tiene los votos para ordenar un juicio político en contra del presidente Trump, aunque los republicanos han dado por sentado que será absuelto en el Senado, el cual dominan 53 a 47 y donde se requieren dos tercios de los votos para sacarlo del puesto.

Uno de los dos congresistas demócratas que votó en contra de iniciar la investigación en contra del presidente Trump, Jeff Van Drew (Nueva Jersey), contempla pasarse a las filas republicanas, quizá antes de la votación de esta semana. Ya cinco de sus funcionarios anunciaron su dimisión, pues no tolerarán, dijeron, trabajar para un congresista que defiende a Trump.

Mientras, el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer (Nueva York), solicitó al líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell (Kentucky), que cite a declarar cuatro testigos al juicio político en contra de Trump, que comenzaría en enero.

Schumer dijo que el Senado debe escuchar los testimonios del jefe de Gabinete interino de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, el ex asesor de Seguridad Nacional John Bolton, el director asociado de Seguridad Nacional de la Oficina de Presupuesto Michael Duffey y el asesor ‘senior’ de Mulvaney, Robert Blair.

Hasta el momento, la Casa Blanca ha rehusado permitir que sus altos funcionarios declaren o entreguen documentos. Por ello, los demócratas han justificado el cargo de obstrucción del Congreso en contra de Trump.

Por ello, Schumer exhortó, en una carta, a McConnell a pedir al juez presidente del Tribunal Supremo de EE.UU., John Roberts, que cite a los funcionarios “bajo orden de desacato”. Roberts presidiría el probable juicio político en contra de Trump.