
El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) discutió el miércoles en su sede en Washington las acciones violentas desatadas en Bolivia después de las elecciones presidenciales del domingo.
El actual presidente de Bolivia, Evo Morales, que busca su cuarta reelección, se declaró nuevamente ganador de los comicios después de conteos contradictorios anunciados por el Tribunal Supremo Electoral.
La sesión, que se realiza a pedido de las misiones permanentes de Estados Unidos, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica y Venezuela, busca establecer una postura sobre las acciones que han sido catalogadas por algunos como un fraude.
Después de la lectura del informe presentado por los observadores de la OEA, los embajadores representantes ante el consejo permanente comentaron sobre la actual situación en el país del Sur.
El representante del gobierno de disputa de Venezuela, Gustavo Tarre Briceño, leyó un comunicado enviado por el candidato presidencial Carlos Mesa, en el que expone su postura ante los eventos sucedidos tras el conteo de los votos y que causó las protesta y disturbios en Bolivia.
«Estas acciones del TSE están generando un estado de convulsión en mi país porque el ciudadano percibe una maniobra de fraude, para evitar la realización de la segunda vuelta impidiendo elegir el próximo presidente de Bolivia», reza en parte el documento que fue enviado por el candidato.
Por su parte, la representante de Nicaragua, Ruth Tapia, dijo tajantemente que «no es competencia de la OEA intervenir en asuntos internos de países soberanos, sobre todo cuando Bolivia no es parte de este organismo», por lo que su país se opone a cualquier tipo de injerencia.
La embajadora de México, Luz Elena Baños, dijo que el informe presentado por la OEA debió esperar el conteo completo de las actas electorales por lo que criticó el pronunciamiento y recordó representan a un organismo imparcial y pide mayor prudencia porque este tipo de hechos debilita y fractura esa organización.
(Colaboración: Waldo Serrano)








