La situación sanitaria en Ceuta tras la llegada masiva de migrantes el pasado 30 de julio abrió un nuevo frente para el Gobierno español. Aunque aún permanecen centenares de personas en esta ciudad española del norte de África, el Ejecutivo acordó este lunes enviar 45.000 dosis de vacunas al enclave, pero se niega a decretar un confinamiento, como reclama la oposición.
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Después de que la semana pasada la ministra española de Sanidad, Mónica García, negó que exista un “colapso sanitario” y aseguró que la actividad sanitaria ordinaria en Ceuta no se había visto alterada, el Colegio de Médicos, sindicatos y otras organizaciones advirtieron de que la llegada de decenas de miles de migrantes -la mayoría regresó a Marruecos pocas horas después de entrar a finales de julio- llevó al límite a un personal médico que ya arrastraba problemas.
Las autoridades sanitarias y los especialistas subrayan que, por el momento, no existe ninguna epidemia en Ceuta. Se detectaron algunos casos de gastroenteritis, tres o cuatro de tuberculosis y una veintena de sarna. El mayor pico de atención médica se registró entre el 31 de julio y el 1 de agosto, cuando el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) contabilizó 1.149 atenciones a migrantes.
Pedro Sánchez, presidente del gobierno de España. Foto: José Luis Cereijido / EFE
Las asistencias descendieron en las semanas posteriores. Entre el 31 de julio y el 14 de agosto, Ingesa contabilizó 5.801 atenciones relacionadas con la crisis, a las que se sumaron más de 2.500 realizadas por el dispositivo de Cruz Roja en la playa del Trampolín, donde permanecen acampados los migrantes.
La oposición exige un confinamiento
Sin embargo, la tensión viene en aumento. Este fin de semana, el jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, del conservador Partido Popular, aseguró que el Gobierno debería estudiar la posibilidad de decretar un confinamiento en Ceuta para los portadores de enfermedades infectocontagiosas, por razones de salud pública. La propuesta fue duramente criticada por el Gobierno del socialista Pedro Sánchez.
Este lunes, el Ministerio de Sanidad se reunió con las comunidades autónomas y acordó enviar a Ceuta hasta 15.000 dosis de la vacuna triple vírica, otras 10.000 contra difteria y tétanos y otras tantas de varicela y polio, a través del mecanismo de solidaridad. El objetivo es inmunizar tanto a la población ceutí que no esté vacunada como a las personas migrantes.
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Fuentes del Ministerio de Sanidad insisten en que la situación en la ciudad norteafricana no constituye una emergencia de salud pública, aunque consideran necesario reforzar la prevención. De ahí la activación de este mecanismo, que permitirá dotar a Ceuta de 45.000 dosis de estas vacunas, suficientes, según el Gobierno, para evitar la potencial propagación de enfermedades.
Desde la oposición, el Partido Popular insiste en que es “algo razonable” pedir al Gobierno el confinamiento. “¿De verdad van a seguir esperando a que esto crezca? ¿A partir de cuántos casos de sarna o de tuberculosis vamos a esperar a que el Gobierno tome decisiones?”, preguntó el portavoz de los conservadores, Borja Sémper.
La ministra de Sanidad afirmó este domingo que el confinamiento de migrantes en Ceuta “es injustificado y totalmente desmesurado”, mientras que la titular de la cartera de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, acusó este lunes a Feijóo de mostrar una “grave irresponsabilidad” al plantearlo.
Un migrante no identificado que se ahogó al intentar nadar desde la costa marroquí. Foto: AFP
La crisis mantiene a Ceuta en alerta
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, admitió este lunes que la ciudad, veinticinco días después de la entrada de más de 80.000 migrantes por la frontera del Tarajal con Marruecos, continúa “muy lejos” de recuperar la normalidad.
El representante del Gobierno español en Ceuta explicó que el objetivo es lograr que “las personas que entraron ilegalmente el pasado 30 de julio vuelvan por donde han venido”, aunque reconoció que no existen soluciones inmediatas y que todos los procedimientos deben ajustarse a los instrumentos jurídicos disponibles.
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Ante esta situación, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocó para este martes una reunión del Consejo de Seguridad Nacional. Durante agosto, Sánchez tuvo además dos reuniones por videoconferencia para coordinar la respuesta a la situación en Ceuta, concretamente los días 7 y 17, en las que participaron varios ministros de su gabinete.








