
Washington – La Casa Blanca y el liderato del Congreso concluyeron esta noche, sin un acuerdo final, las negociaciones sobre un proyecto de estímulo económico que, entre otras cosas, permitiría enviar cheques a residentes de Puerto Rico, con la esperanza de aprobar legislación temprano la semana próxima.
Pero, la intención es reanudar las conversaciones el sábado, según republicanos y demócratas.
Ante la emergencia del coronavirus, que junto a la amenaza para la salud ha paralizado y hecho caer sectores de la economía, la meta original era lograr esta noche un acuerdo bipartidista para redactar un proyecto de consenso este fin de semana y aprobarlo tan pronto como el lunes.
Demócratas y republicanos coincidieron en que ha habido progresos.
Temas sin resolver incluían demandas de los demócratas, como potenciar el seguro por desempleo, la asistencia a los hospitales y un fondo de asistencia a los gobiernos estatales, según la publicación Politico.
“Todavía hay algunos asuntos pendientes importantes, muy importantes para nuestro lado, que no han aceptado», confirmo el líder demócrata de la minoría del Senado, Charles Schumer (Nueva York).
El presidente Donald Trump dijo el viernes que aún busca que los ciudadanos reciban “mucho más de $1,000” y que el dinero se entregue por etapas, mientras sea necesario.
Los senadores y representantes que participan de las negociaciones, que incluyen los comités de Finanzas del Senado y Medios y Arbitrios de la Cámara baja, se dividieron en grupos para avanzar las discusiones, en momentos en que siguen en aumento los casos del coronavirus en Estados Unidos, donde han confirmado sobre 15,600 positivos y más de 200 muertes, casi todos en la última semana.
Los secretarios del Tesoro, Mnuchin, y el Trabajo, Eugene Scalia, y el director del Concilio Económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, participan de las negociaciones.
La speaker Nancy Pelosi ha reiterado que el proyecto republicano “pone a las corporaciones muy por encima de los trabajadores”.
El proyecto de ley de la mayoría republicana del Senado, que es parte de las negociaciones, persigue que una mayoría de los residentes de Estados Unidos y sus territorios puedan recibir entre $600 y $1,200 si no tuvieron ingresos de más de $75,000 en 2018, el año base para determinar el total de dinero que enviará el Tesoro federal.
Para matrimonios que rinden sus planillas de forma conjunta el cheque puede alcanzar los $2,400 si sus ingresos no superaron en aquel año los $150,000.
Los contribuyentes recibirían otros $500 por cada niño dependiente, según la legislación republicana, divulgada el jueves por el presidente del Comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos, el republicano Charles Grassley (Iowa).
Para los individuos que devengaron más de $75,000 en 2018 y las parejas que ganaron sobre $150,000, el cheque se verá reducido en $5 por cada $100 adicionales, hasta desaparecer al llegar a $99,000 y $198,000 respectivamente.
Los que aportaron poco en contribuciones sobre ingresos, recibirían un cheque de $600, la misma cantidad que se propone para los jubilados y veteranos de las Fuerzas Armadas, según Grassley.
Pero, de acuerdo a Paul Van de Water, experto del Centro de Prioridades Presupuestarias y Política Pública (CBPP), cuando Grassley habla de los que pagan poco en contribuciones sobre ingresos puede estar refiriéndose, entre otros casos, a familias que ganaron $35,000 en 2018.
Van de Water, advirtió además que bajo el plan de los republicanos del Senado se requiere haber tributado por lo menos $2,500 para tener acceso al cheque, lo que ha sido criticado por el liderato demócrata.
En Puerto Rico, en 2018, el 52.6% de los individuos no reportaron salarios y jornales, un 25.2% informó entre $2,501 y $34,999, y solo el 6.2% ganó más de $35,000, indicó el profesor Héctor Cordero Guzmán, de la Escuela de Asuntos Públicos del Baruch College, en Nueva York.
“Las personas con los ingresos más bajos tienen el mayor riesgo durante las recesiones; son más propensos a ver caer sus ganancias y rara vez tienen un colchón financiero sustancial en el que confiar. Excluirlos o darles menos significará que más hogares tendrán problemas para pagar el alquiler y poner comida en la mesa”, indicó Van de Water, exfuncionario de la Administración del Seguro Social.
En Puerto Rico, bajo el plan de los republicanos del Senado, el dinero sería tramitado por el Departamento de Hacienda, que recibiría del Tesoro federal una entrega del monto a pagarse, según la comisionada residente en Washington, Jenniffer González.
La jefatura del Comité de Finanzas del Senado ha indicado que en Puerto Rico los ciudadanos recibirán el dinero a base de sus tributos al gobierno de la Isla, como se hizo cuando se distribuyeron cheques durante la crisis financiera de 2008.
Esperar por los detalles
La comisionada González advirtió que una vez se apruebe la ley, bajo la propuesta de los republicanos del Senado que aún está sujeta a negociación, se conocerán los detalles y el Departamento de Hacienda tendría que presentar un plan que garantice un rápido desembolso.
“Para el desembolso de los fondos el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos – una vez la medida sea ley-, deberá publicar unas guías en el registro federal”, indicó la comisionada González. Entonces, Hacienda deberá presentar su plan.
Aunque el plan de la presidenta del Comité de Servicios Financieros de la Cámara baja, Maxine Wates, incluye a Puerto Rico – con cheques mensuales que puedan rondar los $2,000-, la congresista demócrata Nydia Velázquez (Nueva York), junto a otros colegas, envió ayer una carta al presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara baja, Richard Neal, para asegurar la inclusión de los residentes de la isla.
El Caucus Hispano del Congreso, a su vez, pidió a la speaker Pelosi insistir en que los territorios tengan los mismos beneficios que los estados en esta legislación, en momentos en que se enfrentan también a una “crisis sin precedentes”, indicó el presidente del Comité de Recursos Naturales, el demócrata Raúl Grijalva (Arizona).








