
Miami – El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció hoy que el estado va ser capaz de hacer análisis clínicos de coronavirus hasta a 625,000 personas, gracias a las compras de «kits» que ha hecho el estado como parte de su estrategia contra el COVID-19.
DeSantis compareció en una rueda de prensa en Tallahassee, la capital estatal, junto al cirujano jefe del estado, Scottt Ritvkees, para dar a conocer las últimas informaciones sobre el avance de la enfermedad de la que se han registrado hasta ahora 51 casos en Florida, incluyendo 17 nuevos de los que se informó anoche.
La gran mayoría de estos casos son de personas que viajaron al extranjero y regresaron contagiadas, según dijeron DeSantis y Ritvkees.
Florida compró 2,500 «kits» -cada uno permite 500 pruebas pero se necesitan dos por personas- y ya ha recibido 1,000, que se van a distribuir a laboratorios y hospitales tan pronto como sea posible.
DeSantis dijo que a los laboratorios estatales, que procesan 300 muestras por día, se van a sumar laboratorios privados con capacidad para procesar en conjunto hasta 100 por día.
El gobernador señaló que sabe que los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), que han sido duramente criticados por la escasez de análisis clínicos, están haciendo sus propias pruebas, pero «Florida necesita asegurarse de que se actúa rápidamente».
También dijo que los fabricantes de los «kits» de pruebas le dijeron que Florida no solo es el estado que más ha comprado, sino que su compra es mayor que las de los otros estados juntos.
Ritvekees agregó que con este incremento de la capacidad de hacer análisis van a poder «rastrear» en cada caso positivo a las personas que pueden estar en riesgo.
El gobernador dijo que su principal preocupación es proteger a los más vulnerables al COVID-19, que son las personas mayores y las personas con enfermedades o problemas de salud.
En ese sentido anunció que se van a prohibir las visitas a las residencias y otras instalaciones para la tercera edad en el condado Broward, el más afectado en Florida, con 11 casos, durante 30 días y a poner límites a esas visitas en otros lugares, además de verificar por teléfono o con visitas en persona de funcionarios que cumplan con los protocolos establecidos para el COVID-19.
Otra medida que sopesa es la de poner a miembros de la Guardia Nacional a ayudar a las comunidades afectadas y a apoyar a los equipos de salud, pero aún está por decidir cuántos activar y dónde.
Durante la rueda de prensa, celebrada en un almacén del Departamento de Salud, donde se veían algunas cajas con los «kits» del coronavirus, se preguntó al gobernador si se mantienen las primarias demócratas del 17 de marzo, y respondió que se «va a votar».
«Votamos hasta en la guerra civil», dijo DeSantis, quien declaró no estar preocupado por su salud cuando se le preguntó por casos como el del alcalde de Miami, Francis Suárez, que dio positivo al coronavirus y aparentemente se contagió durante la visita a la ciudad del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, cuyo jefe de prensa dio positivo a su regreso a Brasil.
DeSantis indicó que sigue recomendaciones como la de no dar la mano y que toma precauciones para evitar el contagio, algo que instó a hacer a todo el mundo.
Aunque advirtió que va a seguir habiendo casos y «habrá más la semana que viene», se mostró seguro de que los floridanos serán capaces de superar la situación, subrayó.








