Orlando, Florida – Los demócratas del Congreso y el gobierno de Donald Trump llegaron hoy a un acuerdo para aprobar un proyecto de ley que se centre en asistir a familias y trabajadores durante la emergencia que causa la pandemia del coronavirus.

La legislación, como habían reclamado los demócratas, permitirá acceso gratuito a las pruebas de detección del virus, e incluye una asignación directa de asistencia alimentaria y Medicaid para Puerto Rico que supera los $200 millones.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, anunció el acuerdo esta tarde, poco después de que el presidente Trump declaró una emergencia nacional en EE.UU., dando acceso al uso de un fondo de $50,000 millones y frenando el pago de intereses de préstamos universitarios estudiantiles.

“Esta legislación trata sobre pruebas, pruebas, pruebas. Para detener la propagación del virus, hemos asegurado pruebas gratuitas de coronavirus para todos los que necesitan una prueba, incluidos los no asegurados. No podemos combatir el coronavirus de manera efectiva a menos que todos en nuestro país que necesiten hacerse la prueba puedan hacerse la prueba de forma gratuita”, indicó Pelosi, en un mensaje a los miembros del Congreso.

La medida –que no incluye la reducción en el pago de nómina al Seguro Social-, se aprobaría esta noche en la Cámara baja y temprano la semana próxima en el Senado, controlado por los republicanos.

No se conocen aún nuevos detalles de la legislación, que originalmente fue presentada el miércoles por los demócratas de la Cámara baja.

Pero, el proyecto demócrata ha tenido el propósito de atender las necesidades económicas de trabajadores, incluidos los funcionarios del sistema de salud, que tengan que dejar sus trabajos temporalmente por ser diagnosticado con el coronavirus, ser puesto en cuarentena por sospecha de tener el virus, tener que atender a un familiar o a un niño cuya escuela está cerrada a causa de la emergencia.

La licencia remunerada para los trabajadores puede alcanzar una paga de hasta $4,000 o dos tercios del salario del empleado, según la medida dada a conocer el miércoles.

También permitiría flexibilizar el acceso de trabajadores al programa de asistencia alimentaria y fortalece, con $2,000 millones, el programa de seguro por desempleo.

Para los estados, la legislación autoriza que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos apruebeplanes estatales para proporcionar asistencia de emergencia del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) para familias con niños que si no fuera por esta emergencia recibirían comidas gratis o de precio reducido.

Para ser elegible, la escuela tiene que estar cerrada por lo menos durante cinco días.

En el caso de los territorios que no están adscritos al SNAP – Puerto Rico, Samoa americana y las Islas Marianas del Norte-, se propone que los tres territorios se dividan una asignación de hasta $100 millones en asistencia alimentaria.

La legislación también incluye una asignación de emergencia en fondos de Medicaid, que en el caso de Puerto Rico le garantizaría $120 millones adicionales en este año fiscal federal y otros $85 millones para el 2021.

Los fondos van por encima, por ejemplo, de los $2,623 millones de Medicaid asignados a Puerto Rico para este año fiscal federal.

Los demócratas han destacado la importancia de que la legislación obliga a hacer gratuitas las pruebas para detectar el coronavirus.

“No podemos frenar el brote de coronavirus cuando los trabajadores están atrapados con la terrible elección entre quedarse en casa para evitar propagar enfermedades y el sueldo que su familia no puede permitirse perder”, dijo Pelosi.

La legislación financia, con $500 millones, el programa de nutricional suplementaria para mujeres, infantes y niños.

La semana pasada, el Congreso aprobó y el presidente Donald Trump convirtió en ley otros $8,300 millones, que son un pronto pago para las autoridades atender la emergencia médica del coronavirus. De esos fondos, el Departamento de Salud federal le asignó el miércoles $5.87 millones a Puerto Rico.

La speaker Pelosi describió el proyecto a ser aprobado en las próximas horas como una segunda medida de respuesta al coronavirus, abriendo la puerta para una tercera legislación que la Casa Blanca quiere incluya propuestas contributivas.