Sin posibilidad de convertirse en un estado de Estados Unidos, Guam – de cara a resolver su futuro politico-, tiene la tarea de convertirse en una sociedad menos dependiente, según su delegado ante la Cámara de Representantes estadounidense, Michael San Nicolas.

“Podemos tomar control y determinar nuestra relación (con Estados Unidos)…Tiene que ser desde una situación de fuerza”, indicó San Nicolas, en uno de los foros del primer encuentro sobre los territorios de Estados Unidos en la biblioteca Jesús T. Piñero del Recinto de Carolina de la Universidad Ana G. Méndez.

La conferencia – que tuvo lugar el viernes-, estuvo encabezada por San Nicolas, pero reunió también la participación de la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, del secretario de Estado de Puerto Rico, Elmer Román, y contó con un mensaje en video de la delegada de las Islas Vírgenes estadounidenses, Stacey Plaskett.

Los oradores del evento fueron Margarita Varela, asesora de Política Pública del presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara baja, el demócrata Raul Grijalva, y Jeffrey Farrow, quien fue copresidente del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca sobre Puerto Rico durante la presidencia de Bill Clinton.

Los panelistas incluyeron también al ex delegado de Guam y pasado presidente de la Universidad de Guam Robert Underwood; el que fuera ministro de Asuntos Externos de las Islas Virgenes, Carlyle Corbin; el ex comisionado de Puerto Rico residente en Washington Antonio Colorado; el ex secretario de Estado de Puerto Rico Kenneth McClintock; el juez federal Gustavo Gelpí; y los profesores de Derecho Carlos Gorrín Peralta y Efrén Rivera Ramos, entre otros.

La conferencia buscó abrir una colaboración académica que alcance los cinco territorios no incorporados que tiene Estados Unidos y eleve el nivel de conocimiento sobre cada jurisdicción, dijo la directora ejecutiva de la biblioteca Piñero, Ivonne Lozada Resto.

Tanto el ex delegado Underwood como el ex ministro Corbin coincidieron en que la indefinición de Puerto Rico interfiere con la posibilidad de atender temas apremiantes de los otros cuatro territorios: Guam, Islas Vírgenes estadounidenses, Islas Marianas del Norte y Samoa americana.

Por ejemplo, la marcada diferencia en población de Puerto Rico frente a los demás territorios, se refleja marcadamente cuando sehacen los análisis de costos para el erario estadounidense sobre el acceso de las áreas insulares a programas federales.

Farrow, en ese sentido, comentó que durante el gobierno de George W. Bush, la Casa Blanca estudió extender a las Islas Marianas del Norte y Guam el programa de Seguridad de Ingresos Suplementario (SSI), pero lo descartó porque incluir a Puerto Rico costaba, de cara a 2010, unos $1,900 millones anuales.

En Guam, a principios de la década de 1980, hubo dos referendos que terminaron con un apoyo abrumador al concepto de ‘Estado Libre Asociado’ o “Commonwealth”.

Hoy, las encuestas dicen que los guamanios favorecen la estadidad. Pero, San Nicolas reconoce que esa no es una alternativa que Estados Unidos concedería, debido a la baja población de su territorio,que ronda las 160,000 personas.

Guam, no obstante, es el territorio no incorporado de Estados Unidos de más población después de Puerto Rico.

Para San Nicolas, si algún día – quizá por el fin de la discriminatoria jurisprudencia implantada por el Tribunal Supremo de Estados Unidos hace más un siglo en los llamados Casos Insulares – se pusiera fin al status de territorio no incorporado, tampoco debe ser alternativa que Guam se integre al estado de Hawai, el cual tiene más cerca.

“Ese tipo de extrapolación provoca un buen diálogo, pero no es pragmático en términos de encontrar una realidad…No creo que se vaya a colocar a los territorios en ese tipo de posición…de destruir la integridad de los territorios”, sostuvo San Nicolas, quien como los demás delegados tiene derecho al voto en los comités a que pertenece y – bajo la mayoría demócrata-, sobre las enmiendas a proyectos de ley que se discuten ante el comité en pleno de la Cámara baja federal.

Previo a la conferencia, la delegada Plaskett indicó a El Nuevo Día que la población de las Islas Vírgenes estadounidenses debe tener “una discusión formal” para que la gente entienda sus opciones de status, “si quieren permanecer como territorio no incorporado, si quieren incorporarse, si quieren ser un estado o un ‘Commonwealth’”.

Ni Plaskett ni San Nicolas se expresan sobre cual debe ser en este momento la alternativa de status para sus territorios.

Si algún día Estados Unidos accediera a convertir a Puerto Rico en un estado, Plaskett rechazó la idea de que las Islas Vírgenes sea parte de ese imaginario “estado federado puertorriqueño”, debido a las diferencias culturales y de identidad con los puertorriqueños de Puerto Rico.

El mismo argumento de Plaskett se le escucha a una gran parte de los puertorriqueños que se oponen a que Puerto Rico sea un estado de Estados Unidos.

En su participación, la comisionada González dijo estar confiada en que el referéndum estadidad sí o no que se propone convocar el gobierno del Partido Nuevo Progresista (PNP) junto con las elecciones generales de noviembre sea el último.

“Esa es mi esperanza. Si tuviera los núeros de la loto la jugaría…Debe ser suficiente”, afirmó la comisionada González, quien respalda que la consulta tenga lugar con o sin el aval del Departamento de Justicia estadounidense.

En su mensaje, el secretario Román señaló que “no tener el derecho a votar (en los territorios) por la elección del presidente (de Estados Unidos) es un asunto sin resolver en la democracia estadounidense”.

San Nicolas dijo que no cree que el derecho al voto por el presidente de Estados Unidos resuelve el problema de falta de democracia en los territorios. “Es importante, pero es un muy, muy, pequeño paso. Hay muchas inequidades que se tienen que resolver”, agregó el delegado de Guam.

A su juicio, la ley Promesa, que hundió a Puerto Rico en su situación colonial, puede ser una alerta para los demás territorios, pero acentuó que no es una solución ideal para atender una crisis fiscal y de deuda pública.

“De haber estado en el Congreso hubiese propuesto cancelar la deuda de Puerto Rico”, para que la Isla tuviera un nuevo comienzo, sostuvo San Nicolas, quien fue legislador estatal durante tres términos en Guam y fue elegido al Congreso en noviembre de 2018.