Washington – Con el apoyo de la dirección del Comité de Recursos Naturales, el Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ) presentó hoy un plan al Congreso para combatir la pobreza infantil en Puerto Rico, que calculan tiene un costo de $4,400 millones anuales para la economía de Puerto Rico.

“Reducir la pobreza es costoso, pero no hacerlo cuesta más”, indicó la profesora María Enchautegui, quien es la directora de investigación y política pública del IDJ, en una sesión informativa para funcionarios del Congreso en uno de los salones de audiencia del Comité de Recursos Naturales, que preside el demócrata Raúl Grijalva (Arizona).

Para combatir la pobreza, el IDJ propone el pleno acceso de las familias de Puerto Rico al crédito federal por niños dependientes (CTC), mantener el actual crédito que ofrece el gobierno de Puerto Rico por ingresos devengados, establecer un crédito por trabajo para los que reciben bienestar social, asegurar el acceso de los infantes a programas de desarrollo educativo, la extensión de los programas para después de la escuela, un programa de entrenamiento laboral y reformar los programas de educación secundaria y grados asociados.

La combinación de esos programas, estiman, tendría un costo de $21,581 millones en una década, pero permitiría reducir la pobreza infantil de 58% a a 37%. Si no se hace nada, el costo combinado de la pobreza en esos 10 años sería de unos $44,000 millones, agrega el estudio.

Por años las autoridades de Puerto Rico han abogado por la plena vigencia en Puerto Rico de los créditos federales por ingresos devengados (EITC) y CTC.

El IDJ sostuvo que el CTC tendría un impacto en la economía de Puerto Rico de $273 millones, con un promedio por familia elegible de $770.

El proyecto demócrata de asistencia de emergencia que la Cámara baja federal aprobó el pasado viernes, con $4,890 millones para atender principalmente la crisis que generaron los recientes terremotos en Puerto Rico, incluye también una serie de medidas tributarias como el subsidiar programas de EITC y CTC en la Isla.

La medida, sin embargo, ha sido frenada por el liderato republicano del Senado y desde antes de la votación en la Cámara baja contaba con la oposición del presidente Donald Trump, cuyos asesores en la Casa Blanca no la ven necesaria.

Puerto Rico volvió a crear un EITC local, pero, con un financiamiento limitado. Mientras, el CTC – debido a lo que se considera un error técnico-, solo aplica en Puerto Rico a las familias que tienen tres o más niños, tienen ingresos de hasta $110,000 y rellenan la planilla contributiva federal para pedir un reembolso.

La comisionada residente en Washington, Jenniffer González, quien habló en la sesión informativa, tiene especial esperanza en que entre los dos créditos contributivos avance, en alguna legislación, el pleno acceso de Puerto Rico al CTC, que suele tener mejor ambiente entre los republicanos del Senado.

En ese sentido, indicó que espera el respaldo de los senadores republicanos Rick Scott y Marco Rubio, elegidos por Florida.

A su vez, espera reunirse con los republicanos presidentes de los comités de Finanzas del Senado, Charles Grassley (Iowa), y Asignaciones, Richard Shelby (Alabama).

Grassley ya anunció, por medio de un portavoz, su rechazo al proyecto de asignaciones de emergencia y medidas tributarias que aprobó la Cámara baja, pues coincide en términos generales con la oposición de Trump y dice que los demócratas nunca le consultaron.

“Puerto Rico no debe ser un balón político”, dijo González, al indicar a los funcionarios en la sesión informativa que “no importa de que lado (partidista) estén, se debe estar combatiendo la pobreza”.

Otro estudio del IDJ, de 2015, reveló que el 47% de los abuelos está a cargo de sus nietos.

Natividad Flores Velázquez, una abuela de 61 años que hace una década se hizo cargo de dos nietos – ahora de 18 y 15 años-, debido a la muerte de su hija, trajo a la sesión del Congreso esa realidad y narró las vicisitudes que pasa para costear las necesidades de los muchachos, estudiantes de educación especial, que van en aumento a medida que crecen.

Flores Velázquez vivía en Hartford, Connecticut, cuando su hija falleció en un accidente de tránsito. Se mudó a Aguas Buenas para hacerse cargo de los muchachos. “Soy madre, padre, y abuela”, dijo Flores, quien fundó en su comunidad la organización Redes.

Un análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) – hecho para conocer el costo del proyecto de asignaciones de emergencia que ahora está pendiente en el Senado- calculó que financiar plenamente los créditos CTC e EITC en Puerto Rico le costaría unos $1,400 millones anuales al Tesoro federal.

Pero, los datos del estudio del IDJ acentuaron cómo la pobreza tiene un costo mayor para el Estado. Solo en pérdidas, a Puerto Rico la pobreza le cuesta $1,900 millones anuales. El gasto en salud y servicios de educación especial, se calcula en otros $1,300 millones, y el efecto del crimen sobre la población de escasos recursos se estima en $1,072 millones.

“Reducir la pobreza y reavivar la economía”, no es excluyente, sostuvo Brayan Rosa, director de Política Pública del IDJ.

Amanda Rivera Flores, directora ejecutiva del IDJ, sostuvo que llevarán su estudio a los aspirantes a puestos electivos a partir de marzo. “No es una coincidencia que hayamos lanzado este estudio en un año eleccionario”, indicó Rivera Flores, al afirmar que tendrán como prioridad “que los candidatos a puestos políticos incluyan el tema de la pobreza en sus programas de gobierno”.