
Washington, D.C. – Una exfuncionaria del Concilio de Seguridad Nacional de la Casa Blanca desacreditó hoy, jueves, la teoría que manejan el presidente Donald Trump y los republicanos de la Cámara baja federal de sobre una supuesta interferencia de Ucrania en las elecciones estadounidenses de 2016.
“Es una narrativa de ficción” que ha sido promovida por el gobierno de Rusia, indicó Fiona Hill, experta en temas de Rusia y quien estuvo en el Concilio de Seguridad Nacional hasta el verano pasado, en su testimonio ante el Comité de Asuntos de Inteligencia de la Cámara baja federal.
Dicha Comisión del Congreso de Estados Unidos investiga si las actuaciones del presidente Trump sobre Ucrania ameritan poner en marcha un proceso de destitución en su contra.
“Desafortunadamente la verdad es que Rusia fue la potencia extranjera que atacó sistemáticamente nuestras instituciones democráticas. Eso no está en disputa”, indicó Hill, al acentuar los hallazgos de la comunidad de inteligencia de EE.UU..
El otro ponente de hoy es David Holmes, funcionario de la embajada de EE.UU. en Kiev, quien a puerta cerrada declaró que el embajador de EE.UU. ante la Unión Europea, Gordon Sondland, habló por teléfono el 26 de julio con el presidente Trump para decirle que Ucrania llevaría a cabo las investigaciones que le solicitó.
Sigue la vista en vivo:
[embedded content]
El día anterior, es decir el 25 de julio pasado, en una conversación telefónica cuyo resumen fue divulgado por la Casa Blanca, el presidente Trump le pidió de favor al presidente de Ucrania, Volodomir Zelensky, que pusiera en marcha investigaciones en contra del exvicepresidente Joseph Biden, su hijo Hunter, la empresa de gas Burisma y sobre la teoría infundada de que Ucrania intervino en las elecciones estadounidenses de 2016.
Trump hizo esas peticiones en momentos enque el presidente de Ucrania le recordaba que estaba pendiente la entrega de $391 millones en asistencia militar y su interés en una reunión oficial en la Casa Blanca.
En su testimonio del miércoles, en el que admitió que Trump reclamaba las investigaciones a Ucrania como condición para la reunión con el presidente Zelensky, el embajador Sondland no disputó la declaración de Holmes, que fue ofrecida inicialmente en una sesión ejecutiva el pasado viernes.
Entérate de las incidencias:
El embajador Sondland reforzó ayer las denuncias que investiga la Cámara baja, al afirmar que no debe haber duda que el presidente Trump condicionó una reunión oficial en la Casa Blanca con el presidente de Ucrania a que ese país realizara investigaciones en contra de los demócratas y el exvicepresidente Biden.
Aunque Trump nunca se lo dijo, Sondland se convenció además de que la Casa Blanca frenó la entrega de una asistencia militar de $391 millones a Ucrania en espera de que el gobierno ucraniano emitiera una declaración comprometiéndose a investigar la empresa de gas Burisma, de cuya junta de directores formó parte el hijo del exvicepresidente Biden, Hunter, y la teoría infundada de que el país de Europa del Este interfirió con las elecciones estadounidenses de 2016.
Biden es uno de los principales aspirantes demócratas a la Casa Blanca.
“¿Hubo un quid pro quo? Con respecto a (una) llamada solicitada de la Casa Blanca (al presidente de Ucrania, Volodomir Zelensky) y la reunión en la Casa Blanca (que quería el gobierno ucraniano), la respuesta es sí”, indicó Sondland, al declarar ante el Comité de Asuntos de Inteligencia.
Sin experiencia diplomática, Sondland llegó al puesto después de haber donado $1 millón al comité electoral de Trump.
Pero, en gran medida, su declaración corroboró los favores que le solicitó el presidente Trump a su homólogo de Ucrania en una conversación del 25 de julio.
Sondland sostuvo que de cara a resolver las dudas que tenía Trump sobre el nuevo gobierno de Ucrania, que encabeza Zelensky desde el 20 de mayo, el propio presidente de Estados Unidos dio instrucciones para que se hablara con su abogado personal, Rudolph Giuliani, quien también estaba en conversaciones con el equipo del nuevo presidente.
No le pareció ideal, dijo. Pero, funcionarios que lidiaban con Urania, como el secretario de Energía, Rick Perry, y el que fuera enviado especial a Ucrania, el embajador Kurt Volker, así lo hicieron. Giuliani “demandó que Ucrania hiciera una declaración pública anunciando investigaciones de la elección de 2016, el servidor del DNC -Partido Demócrata de EE.UU.- y Burisma”, confirmó Sondland.
Ayer, además, Laura Cooper, una alta funcionaria del Pentágono con responsabilidades sobre asuntos de Ucrania, afirmó que desde el mismo 25 de julio – el día de la controvertida llamada telefónica entre Trump y Zelensky-, la embajada de Ucrania en EE.UU. preguntaba sobre el freno en la asistencia militar.
Los $391 millones en asistencia militar a Ucrania fueron liberados el 11 de septiembre, dos días después de que se le informó a la Casa Blanca de la querella anómina de un funcionario que se alarmó por las peticiones de Trump al presidente ucraniano.







