Un día después de que el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, derogara un polémico decreto que provocó casi dos semanas de protestas en el país, el canciller José Valencia viajó a Washington para tratar con la Organización de Estados Americanos la situación que enfrenta su gobierno.

Valencia pidió el sábado a la OEA llevar a cabo una sesión extraordinaria para denunciar el intento de “alterar el orden democrático” en Ecuador y la “violencia provocada por turbios intereses infiltrados en las manifestaciones”.

Noticia en desarrollo