
Washington – Mientras el presidente Donald Trump se expresa inquieto por reactivar la economía y ‘reabrir’ a Estados Unidos pese a decretar una emergencia nacional ante la pandemia del coronavirus, son los gobernadores y funcionarios locales los que han tomado el control sobre las restricciones que deben imponerse a los ciudadanos y comercios en busca de una mayor protección a la salud.
En 16 estados, con cerca del 40% de la población estadounidense, los gobernadores mantienen órdenes a sus ciudadanos para que –a menos que ejerzan una función esencial o tengan que salir a adquirir productos de primera necesidad-, se queden en sus casas.
El coronavirus ya ha contagiado a más de 51,000 residentes de Estados Unidos y ha matado a sobre 600 personas. Nueva York ha sido golpeado fuertemente por la pandemia global y se le considera el nuevo epicentro de la enfermedad respiratoria.
“Estados Unidos estará – y muy pronto- otra vez abierto para los negocios, muy pronto”, dijo Trump durante la sesión informativa del lunes en la noche, en momentos en que su propio secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, ha indicado que el proyecto de estímulo económico que legisla el Congreso busca mitigar la emergencia para un período de 10 a 12 semanas.
En una comparación extraña, Trump llegó a mencionar que la gente muere en accidentes de tránsito y por ello no deja de guiar.
Este martes, en entrevista con la cadena Fox, Trump volvió a expresarse sobre el asunto y dijo que le “encantaría” que los negocios estuvieran abiertos con normalidad para la pascua de resurrección, que está prevista para el 12 de abril, es decir en menos de tres semanas.
“Nuestra gente quiere regresar al trabajo. Van a practicar distanciamiento social y todo lo demás, y los adultos mayores (seniors) serán vigilados para que tengan protección y cariño. La cura no puede ser peor (por mucho) que el problema. El Congreso debe actuar ahora. Retornaremos con fuerza”, indicó antes en Twitter.
Our people want to return to work. They will practice Social Distancing and all else, and Seniors will be watched over protectively & lovingly. We can do two things together. THE CURE CANNOT BE WORSE (by far) THAN THE PROBLEM! Congress MUST ACT NOW. We will come back strong!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) March 24, 2020
Por recomendación de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Trump –quien decretó una emergencia nacional en Estados Unidos desde el 13 de marzo-, exhortó desde el 16 de marzo a los estadounidenses a evitar reuniones de 10 o más personas, durante un período de 15 días, que vencería durante el fin de semana.
La urgencia que expresa Trump en las últimas horas por buscar ciertos aires de normalidad –en año electoral-, choca con la estrategia de los principales funcionarios de la salud.
“Quiero que Estados Unidos entienda que esta semana, las cosas se van a poner malas”, dijo el cirujano general de Estados Unidos, Jerome Adams, en una entrevista con NBC, horas antes de que el presidente estadounidense comenzara a abogar por un pronto regreso a la normalidad. Como cirujano general, Adams ofrece información a la ciudadanía, pero no hace política pública.
La voz federal de mayor impacto público en el área de salud durante esta emergencia, el director del Instituto Nacional para Enfermedades Infecciosas, Anthony Fauci, ha advertido que no se puede decir que esta crisis se acabará pronto, como proyecta Trump.
Pero, Fauci tampoco cree necesario una orden de cuarentena nacional.
“Tienes que tener un balance delicado entre encerrar a todo un país, lo que tiene consecuencias secundarias, pero en aquellas áreas en que hay una actividad acelerada, como Nueva York, el estado de Washington y California, hay que ser muy enérgico en las labores de mitigación”, indicó Fauci, en una entrevista con Telemundo.
Para verano la proyección de bajas en infecciones
El puertorriqueño Joxel García, quien fue subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y secretario adjunto de Salud Pública de Estados Unidos, indicó que los estimados son que no será hasta finales de junio o principios de julio que se logrará aplastar el crecimiento de la curva de propagación del virus en Estados Unidos.
“Si quieres abrir el comercio de nuevo, la curva no se va a aplastar. Tenemos que aplastar la curva primero, que todavía está –por hacer una comparación-, subiendo El Yunque”, dijo García, en entrevista con El Nuevo Día.
García indicó que tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico debe continuar indefinidamente la mitigación, que está basada en el aislamiento de los ciudadanos. Pero, sostuvo que deben suprimirse las visitas a los centros para personas de la tercera edad.
Afirmó que propuestas para “abrir de nuevo el comercio y la transportación pública” no deben ser aceptadas, frente a un virus “que es tres veces más contagioso y 10 veces más mortífero que la influenza”.
El propio Trump antes había indicado que la crisis del coronavirus pudiera durar hasta julio o agosto.
Ante el vacío de liderato, los gobernadores se activan
En la práctica, los gobernadores y alcaldes han tomado el liderato a la hora de buscar proteger a sus ciudadanos
Si el interés de Trump fuera dar prioridad a la economía frente a la salud, el constitucionalista Carlos Ramos, profesor de la Escuela de Derecho de la Universidad Interamericana, no cree que un tribunal validaría una intervención federal.
“El poder policial generalmente está en manos de los estados. Salvo algún tipo de esfuerzo conjunto con el Congreso, donde están representando los estados, no veo como pueda el presidente (de Estados Unidos) desautorizar una decisión que tomen los gobernadores de Nueva York y California en pro del bienestar de la salud (de sus ciudadanos)”, dijo Ramos.
En una conferencia de prensa, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, hizo claro –en momentos en que su estado es el epicentro de la propagación del coronavirus en Estados Unidos-, que el gobierno de Trump lo que debe estar pensando es como frena el virus, en zonas como su estado.
Cuomo reclamó a Trump que se centre en poner en vigor la ley de Producción de Defensa, para ordenar a empresas producir suficientes ventiladores en dos semanas.
Con más de 25,000 casos en Nueva York -más de la mitad de los de todo Estados Unidos-, Cuomo sostuvo que necesitan 30,000 ventiladores, en momentos en que el Departamento de Salud estadounidense tiene 20,000 en un almacén y FEMA solo le ha prometido enviar 400.
Cuomo entiende que hay que pensar en volver a activar la economía, pero debe ser con una estrategia centrada en la salud.
“Reiniciemos la economía con los trabajadores más jóvenes y los que se recuperan (del virus). Se trata de restablecer la economía protegiendo la salud”, dijo.
Frenar la propagación primero
La speaker Nancy Pelosi sostuvo que cuando se logre frenar la propagación del virus, “la economía volverá a brillar”.
Los reclamos de Trump a favor de un pronto regreso a la normalidad, por encima de las recomendaciones de los expertos en el área de salud, tienen eco en algunos sectores conservadores, en algunos casos provocando un conflicto con decisiones de los gobiernos locales.
El vicegobernador de Texas, el republicano Dan Patrick, causó alarma por indicar que “abuelos”, como él, están dispuestos asacrificar su supervivencia, para que sus nietos disfruten de los beneficios de normalizar la vida cotidiana.
Mientras el gobernador de Virginia, Ralph Northam, ordenaba el cierre de las escuelas públicas por el resto del semestre, dejando en manos de los condados y ciudades cómo continuar las clases por internet, el presidente de la conservadora Liberty University, Jerry Falwell, en la localidad de Lynchurg de ese estado, tenía programado reabrir el lunes el recinto universitario para que regresaran a clases los estudiantes que así lo desearan.
Falwell dijo que esperaba el retorno de hasta 5,000 estudiantes, pues consideró que tiene “la responsabilidad con nuestros estudiantes – que pagaron para estar aquí, que quieren estar aquí y aman estar aquí-, de poder estar con sus amigos, continuar sus estudios, disfrutar del cuarto que ya pagaron y no ver interrumpida su vida universitaria”.








