Washington – El presidente Donald Trump anunció esta noche una prohibición de viaje de 30 días desde Europa a Estados Unidos, que entrará en vigor el viernes, en busca de contener la extensión en el territorio estadounidense de la pandemia del coronavirus.

La prohibición incluirá a la mayoría de los “ciudadanos extranjeros” que quieran entrar a Estados Unidos de gran parte de Europa, excluido el Reino Unido.

Aunque en su mensaje a la nación estadounidense, desde el despacho Oval de la Casa Blanca y transmitido por las cadenas de televisión, dijo que la suspensión incluiría el transporte de carga, momentos después se contradijo por Twitter y expresó que “la restricción frena a la gente, no a los productos”.

En su mensaje, Trump afirmó que en el caso de ciudadanos estadounidenses, se les permitirá viajar a Estados Unidos siempre y cuando cumplan con una inspección adecuada.

El secretario de Seguridad Interna (DHS), Chad Wolf, aclaró después que la orden presidencial no aplica a los residentes legales permanentes, familiares directos de ciudadanos estadounidenses y, sin precisar, “a otras personas identificadas en la proclama” presidencial.

Wolf dijo que la orden aplica a “la mayoría de los ciudadanos extranjeros que han estado en ciertos países europeos en cualquier momento durante los 14 días anteriores a su llegada programada a los Estados Unidos”.

Trump – quien en los pasados días ha querido minimizar la gravedad de la crisis-, tomó la decisión horas después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el coronavirus se había convertido en una pandemia, es decir una epidemia que se extiende a varios países.

“Respondemos con gran rapidez y profesionalismo. Actuar inteligentemente hoy evitará que se propague el virus mañana”, dijo, aunque, en medio de sus temores sobre la caída de los mercados, también afirmó que “esta no es una crisis financiera, es una situación temporal que superaremos como nación y mundo”.

Previamente, Estados Unidos había impuesto una prohibición de viaje similar a China e Irán.

La ampliación de las nuevas restricciones tendrá un impacto significativo en las aerolíneas y la industria turística.

Los países europeos incluidos en las nuevas restricciones de viaje son Austria, Bélgica, la República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, los Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia y Suiza, según el secretario Wolf.

Como parte de sus medidas, Trump solicitó a los hogares para adultos mayores que frenen las visitas no médicas y confirmó que el gobierno federal aumentará el fondo de los préstamos a pequeños negocios a $50,000 millones. “Eso ayudará a las pequeñas empresas a lidiar con interrupciones temporales”, agregó.

Trump también indicó que se propone diferir los pagos de contribuciones de individuos y empresas que han sido afectadas adversamente por la crisis del coronavirus, lo que a su juicio liberará otros $200,000 millones, e insistió en su propuesta para que el Congreso autorice una reducción en el pago de nómina al Seguro Social.

Dijo que solicitará al Congreso que tome acción “para asegurar que los trabajadores estadounidenses impactados por el virus puedan quedarse en casa, sin miedo de sufrir apuros económicos”.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos se propone aprobar mañana, jueves, un proyecto de ley que incluya una licencia remunerada por enfermedad que reemplace dos tercios del salario de un trabajador, fondos para desempleo y cerca de $1,000 millones para asignaciones alimentarias de emergencia, entre otras cosas.

Más adelante, el liderato del Congreso, como reclama Trump, puede evaluar iniciativas contributivas, según el presidente del Comité de Finanzas del Senado, el republicano Charles Grassley.

Hasta el miércoles, el gobierno federal había confirmado la existencia en Estados Unidos de sobre 1,100 casos de coronavirus, y 31 víctimas fatales.

Golpe mayor a la industria de la aviación

La decisión del presidente Trump de prohibir en gran medida los viajes desde Europa puede ser una acción sin precedente y podría tener repercusiones profundas en la actividad económica de Estados Unidos y el resto del mundo, particularmente en el sector de la aviación.

Datos del Departamento de Transportación de Estados Unidos apuntan a que para el período de 12 meses que concluyó en marzo de 2019, el tráfico de pasajeros entre Estados Unidos y Europa alcanzó 71.4 millones. De esa cifra y específicamente en marzo de 2019, unos 5 millones de pasajeros viajaron entre Estados Unidos y Europa.

Según el Departamento de Transportación, en el período de 12 meses que concluyó en marzo del 2019, se trasladaron 3.6 millones de toneladas de carga aérea entre Estados Unidos y Europa. De esa cifra, solo en marzo del año pasado, se transportaron unas 309,365 toneladas de carga aérea entre Estados Unidos y Europa.

La periodista Joanisabel González colaboró con esta historia.