La Cámara federal atenderá los cargos contra Trump la semana próxima

Bajo las divisiones partidarias que han caracterizado todo el proceso, el Comité de lo Jurídico aprobó esta mañana los dos cargos de destitución en contra del presidente Donald Trump que pueden ser ratificados en el pleno de la Cámara de Representantes de EE.UU. a mediados de la semana próxima.

Hay, sin embargo, “ninguna oportunidad” de que el presidente Trump sea destituido en el Senado, según el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell (Kentucky).

Sin debates adicionales y en pocos minutos, luego de agrias y maratónicas discusiones entre miércoles y jueves, los 23 demócratas del Comité de lo Jurídico votaron esta mañana a favor de destituir a Trump por abuso de poder y obstruir la investigación del Congreso sobre las presiones ejercidas en contra del gobierno de Ucrania en busca de un beneficio personal y político.

Los 17 republicanos – que han defendido las actuaciones de Trump-, votaron en contra.

La principal base de las imputaciones en contra del presidente Trump es el contenido de la conversación telefónica del 25 de julio en la que el inquilino de la Casa Blanca solicitó al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, como un favor, que investigara al exvicepresidente Joseph Biden y su hijo Hunter, la empresa de gas Burisma y la desacreditada teoría de que Ucrania interfirió con las elecciones estadounidenses de 2016, en momentos en que el nuevo gobernante ucraniano le pedía liberar asistencia militar y una reunión en la Casa Blanca.

La conversación telefónica del 25 de julio alarmó a funcionarios de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y generó una denuncia anónima ante el Inspector General de la comunidad de inteligencia que luego dio paso a la investigación de la Cámara baja.

Por Biden ser uno de los principales aspirantes a la candidatura presidencial demócrata a la Casa Blanca, las denuncias en contra de Trump sostienen que el presidente de EE.UU. puso en juego la justeza de las elecciones presidenciales de 2020, a costa de la política exterior y los intereses nacionales estadounidenses.

Aunque nunca mencionó la palabra corrupción en las conversaciones oficiales con Zelenski, antes de iniciarse la investigación sobre sus actuaciones sobre Ucrania, Trump dijo hoy que sus condiciones al gobierno ucraniano estaban relacionados a sus preocupaciones con la corrupción.

La mayoría demócrata puede programar tan pronto como para el miércoles la histórica votación en el pleno cameral, que puede generar en el Senado, en enero, un juicio político en contra del presidente de EE.UU., el tercero en la historia y el segundo en 21 años.

Aunque los demócratas tienen mayoría de 234 a 195, con un independiente, en la Cámara baja, los republicanos controlan el Senado 53 a 47. La Constitución exige dos tercios de los votos del Senado para destituir a un presidente, por lo que – con los republicanos hasta el momento solidarios con el presidente Trump-, es muy poco probable su destitución.

Horas antes de la votación en el Comité de lo Jurídico, el senador McConnell (Kentucky) reconoció en una entrevista en la cadena Fox que coordina con los asesores legales de la Casa Blanca el formato del juicio político. El Senado, sin embargo, está llamado a ser el jurado de un juicio que sería dirigido por el juez presidente del Tribunal Supremo de EE.UU., John Roberts.

El líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schummer (Nueva York), por su parte, afirmó que es responsabilidad de cada uno de los senadores “asegurarse de que el Senado lleve a cabo un juicio justo y honesto que permita que todos los hechos salgan a la luz».

Los republicanos del Senado han indicado que quisieran ver un juicio de corta duración. Trump dijo que le da igual.

“No me importaría un proceso largo porque me gustaría ver al denunciante anónimo, que es un fraude: el denunciante escribió un informe falso, y realmente lo hice quedar mal cuando publiqué la transcripción de la llamada telefónica”, sostuvo Trump, mientras recibía al presidente de Paraguay, Abdo Beníyez.

Para los demócratas, los intentos del presidente Trump por lograr que el gobierno de Ucrania anunciara investigaciones contra los Biden han pretendido corromper las elecciones de 2020 y deben tener consecuencias.

Los republicanos han puesto en duda los cargos por entender, por un lado, que Ucrania nunca anunció las pesquisas y que la asistencia militar – luego de conocerse la querella de un denunciante anónimo de la comunidad de inteligencia de EE.UU. que escuchó la llamada del 25 de julio-, fue liberada el 11 de septiembre.

En gran medida, los republicanos dedicaron buena parte de su tiempo del largo debate del miércoles y el jueves, que duró cerca de 15 horas, a abogar por las investigaciones que Trump reclamó, y acentuar las alegaciones en contra de los Biden.

El juicio político en contra de Trump sería el tercero en la historia de Estados Unidos en contra de un presidente.

Pero, la aprobación de cargos de destitución en contra de un inquilino de la Casa Blanca ahora ha ocurrido en cuatro ocasiones.

Bill Clinton (1999) y Andrew Johnson (1868) sobrevivieron los juicios políticos previos en el Senado en contra de un presidente de EE.UU.

RichardNixon, renunció en 1974 en medio del escándalo Watergate después de que el Comité de lo Jurídico aprobó tres cargos de destitución: abuso de poder, obstrucción de justicia y del Congreso.